Todo ese fuego: las hermanas Brontë vuelven a la vida gracias a Ángeles Caso


Si conocéis a las hermanas Brontë, habéis disfrutado con alguna de sus obras y sentís, por poca que sea, cierta curiosidad por cómo habría sido la vida de estas tres mujeres, tenéis que leer esta obra. Es imprescindible.

Ángeles Caso nos conduce al hogar de las Brontë, a su casa familiar, a sus paseos por los páramos de Yorkshire, a las sesiones de escritura en común, a las vivencias y a los recuerdos individuales de Emily, Charlotte y Anne Brontë.

La finísima línea que separa realidad y ficción hace que el lector sienta que de verdad está observando el día a día de esa familia, con sus frustraciones y sus alegrías, sus penas y sus éxitos.

Quizá no puedo ser objetiva porque Cumbres borrascosas es uno de mis libros favoritos y siento pasión por Emily y Charlotte Brontë. Todo ese fuego me ha emocionado tanto que he tenido que esperar varios meses para escribir esta breve reseña, pues todavía recuerdo el momento en que me puse a llorar desconsolada tras leer el relato de las últimas horas de vida de Emily. Un conocido se acercó para preguntarme qué me pasaba. Os podéis imaginar su cara de sorpresa cuando le dije, enjugando las lágrimas, «pues que acaba de morir Emily Brontë».

La lectura merece la pena no sólo por la historia, por los personajes y por el componente histórico que tiene, sino porque la novela está maravillosamente escrita. No descubro la pólvora si digo que Ángeles Caso es una maestra de la narración, eso es una verdad universal, como diría mi querida Jane Austen; la maestría con la que la autora nos traslada a Yorkshire y nos hace viajar a través de los recuerdos de las tres hermanas, como si nos sumergiéramos en el pensieve de Harry Potter, sin perder en ningún momento el hilo del argumento principal es sobresaliente

Tres mujeres, tres escritoras, tres mentes sorprendentes que lucharon por salir adelante en un pueblecito inglés, tres valientes con poquísimos recursos y casi todo el mundo en su contra. 

Gracias, Ángeles, por volver a descubrirme a las hermanas Brontë. 

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